Sivan Rahav Meir
Pasé el viernes en la noche con la comunidad israelí de Tenfly, NewJersey. Minutos antes que empezara Shabat, se nos unieron Ran y Orly Gilboa, los padres de la secuestrada Daniela Gilboa, quienes acababan de llegar de importantes reuniones en Washington.
Estoy acostumbrada a rezar por Daniela bat Orli, y de repente Orli estaba aquí. Cientos de personas se reunieron para la comida de Shabat, y justo antes del Kidush el rabino Itzjak Gershovitz, emisario de Jabad en la ciudad, pidió a todos que dedicaran la oración de “Eshet Jail” a Daniela, para su pronto regreso.
Este un poema bíblico que se canta a cada Shabat, verso tras verso, según el orden de alfabeto. Lo dedicamos a la madre, a la esposa, a las mujeres de la nación. Y aquí el rabino pidió que todos se lo dedicáramos a Daniela. Que le enviáramos estas palabras desde New Jersey a Gaza.
Una mujer de valor quien puede encontrar…
Su lampara no se apaga por la noche…
Fuerza y esplendor son su vestidura…
Denle el fruto de sus manos…
Así comenzó un Shabat emocionante y significativo. Cuando le pregunté a Orli durante Shabat qué la fortalece, qué le da fuerzas, dijo que son exactamente estas cosas. Los gestos de solidaridad y responsabilidad mutua de todo el mundo, las oraciones y buenas acciones de personas que no conocía antes, pero con las que está conectada desde lo más profundo de su alma.
Buena semana desde New Jersey. Que tengamos buenas noticias.
















