Sivan Rahav Meir
Shalom Sivan, soy Reut Zuckerman. Esta es una era en la que nos entusiasma empezar cosas, pero no siempre llegamos a terminarlas. Esta semana tuvimos el privilegio de realizar un evento especial, en el colegio Shilat del asentamiento de Paduel, llamado “el final de los finales”.
Cada niño, desde primero hasta sexto grado, había elegido una meta educativa, con el objetivo de perseverar y alcanzarla. Podía ser algo pequeño, lo principal era empezar y terminar.
Los padres vinieron con sus hijos a la grande y festiva ceremonia, y en el trasfondo estaban escritos los nombres de todos los que alcanzaron sus metas, es decir, de todos los alumnos del colegio.
Hubo niños de primer grado que aprendieron una Parashá de la Torá, porque para ellos esto ya es mucho. Los niños mayores tomaron un objetivo un poco más exigente como estudiar el Libro de Ester o el Libro de Jonás, los mayores estudiaron libros como el Libro de Josué o de los Jueces, e incluso hay niños que tomaron un Tratado completo de la Guemará.
Lo principal es conquistar el objetivo, porque hay valor en completar una misión. Ello desarrolla nuestra personalidad en una época de distracciones y brinda a los niños una satisfacción especial y una sensación de éxito y capacidad.
Recomendamos a todos que piensen en un estudio así, que puede iniciarse, terminarse y disfrutarse, y cada uno sólo según su capacidad y según lo que le conviene. Y por supuesto, todos nuestros estudios y todas las graduaciones pequeñas y grandes han sido dedicadas al éxito de nuestros soldados, al bienestar de los secuestrados y a toda la nación de Israel”.
















