Sivan Rahav Meir
Hay libros más fascinantes que el libro de Vaikrá (Levítico) que hemos empezado a leer estos días en la Torá. Después del libro de Bereshit (Génesis -la creación del mundo) y del libro de Shemot (Éxodo-el éxodo de Egipto), viene un libro que contiene principalmente instrucciones sobre la ofrenda de sacrificios en el Tabernáculo…
Entonces, ¿para qué vamos a seguir estudiándolo, aquí también, en las próximas semanas? Porque si te quedas, incluso cuando es difícil, eso significa que estás comprometido. La Torá ahora describe cosas que no siempre son fáciles de entender o identificar, pero si sigues en la historia, entonces no sólo buscas diversión, sino también compromiso y significado. Cuando algo es sagrado y precioso, no lo dejamos en el medio, incluso si esto es para nosotros un desafío. Esta es una oportunidad para sumergirse en aguas profundas, acercarse a ideas menos llamativas y populares, y descubrir en ellas nuevas profundidades y una dulzura especial.
Este principio es cierto no sólo en relación con el estudio de la Torá. Incluso en una relación matrimonial, en la crianza de los hijos, en los lugares de trabajo y mucho más: si siempre estoy aquí, es señal de que me importa, es una señal de que amo e invierto.
















