Sivan Rahav Meir
¿Seremos capaces de cumplir todos nuestros sueños y deseos, en todos los ámbitos? La Parashá de esta semana relata lo que sucedió cuando Moisés no realizó su sueño. La Parashá se llama “Vaetjanán” – “Le imploré”, por el versículo que la abre, “Le imploré a Di’s en aquel tiempo” la cual describe sus súplicas para entrar en la Tierra de Israel. Oró y le pidió a Di’s, pero al final sólo pudo ver la tierra, sin entrar en ella.
Nuestros comentaristas explican que en esta historia Moisés es también nuestro rabino, nuestro maestro espiritual. Ora y pide, pero cuando recibe una respuesta negativa, no se derrumba en la amargura y la frustración ni rompe lo que le aparezca en frente. Él continúa trabajando y haciendo: le enseña a Iehoshúa ben Nun cómo guiar al pueblo después de él, y continúa cumpliendo mitzvot y buenas obras hasta el último momento. También deja tras de sí mensajes educativos sagrados como un testamento conmovedor y detallado, que todos aprendemos hasta el día de hoy en la Parashá de esta semana.
Hay un dicho profundo de nuestros sabios: “No te corresponde terminar la obra, ni eres libre de abandonarla”. Originalmente, se refiere al estudio de la Torá, que es interminable y, sin embargo, cada uno debe dedicarse a él, según su capacidad. Pero en todo ámbito, debes actuar y hacer lo mejor que puedas, incluso si no logras completar la obra, incluso si al final no cosechas todos los logros. Debemos orar y esforzarnos, actuar lo mejor que podamos, afrontar la decepción si es necesario y ver nuestra misión dentro de la historia más amplia.
No nos corresponde terminar la obra, ni somos libres de abandonarla. Te invitamos a intentar vivir con este dicho hoy.
















