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Noam Banai habla sobre la oración, la lealtad y el sentido de pertenencia

Noam Banai habla sobre la oración, la lealtad y el sentido de pertenencia

Sivan Rahav Meir

El cantante Noam Banai, hijo del fallecido Meir Banai, escribió palabras muy hermosas sobre la oración —y de hecho sobre la relación con Di’s y con las personas:

“Hace unas semanas tuve una conversación interesante con un amigo. Él decía que, al fin y al cabo, gran parte del tiempo la gente reza sin verdadera intención. Piensan en el jefe del lugar donde trabajan, en los trámites que no alcanzaron a hacer, en algún mensaje el cual aún no contestaron.

Y si no estamos realmente presentes, si no estamos concentrados al cien por ciento, y a veces sólo ‘rezamos por rezar’, ¿entonces cuál es su significado? ¿Para qué rezar de esa manera?

Hay una voz que dice: él tiene razón. Te estás engañando a ti mismo, estás fingiendo. Conduces tu vida sin pasión, sin honestidad.

Anduve con esta pregunta en mi mente durante varios días. Busqué una buena respuesta, no una respuesta del tipo ‘porque hay que hacerlo’. Más bien una respuesta que me satisficiera tanto a nivel de la mente como con del corazón, y no la encontré.

Hasta que llegó un momento hermoso en la oración de Arvit (la oración nocturna). Un momento en el que me sentí conectado, cercano al Santo, Bendito sea. Disminuí el ritmo de la oración e intenté reflexionar sobre qué estaba ocurriendo en aquel instante, que lo hacía así. Y si tuviera que resumirlo en una sola palabra, diría que era una sensación de conexión. Como estoy conectado y conozco a mi esposa o mis amigos de infancia. Una sensación de estar unido, de conocer, de ser familiar.

Entonces pensé que cuando me siento con mi esposa en unas vacaciones en la playa, vemos una puesta de sol impresionante, y de repente sentimos una conexión profunda, sentimos la unidad de nuestras almas, lo que en realidad hace posible este momento son todos los otros momentos a lo largo del año. Momentos aburridos y rutinarios, monótonos, sin ninguna elevación espiritual. Momentos en los que hicimos cosas el uno por el otro. Todas las veces que saqué la basura, lavé los platos, saqué a los niños, le preparé una sopa cuando ella no se sentía bien.

Si estuviera al lado de una mujer que no conozco, tal vez sentiría la emoción de una primera cita, pero la sensación de tener un vínculo profundo no puede existir si este vínculo no ha sido construido.

También una oración sin compromiso puede ser emocionante y conmovedora, pero un vínculo —un vínculo verdadero con el Creador— no se construye sólo a partir de grandes momentos. Se construye a partir de la rutina, incluso cuando la misma no siempre está llena de emociones.”

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