Irán afirmó el sábado que su principal planta de enriquecimiento de uranio de Natanz fue blanco de un ataque que atribuye a Estados Unidos e Israel, según la agencia de noticias estatal Tasnim.
Las autoridades iraníes afirmaron que no se produjo ninguna fuga radiactiva y que los residentes de las zonas cercanas no corrieron peligro tras el presunto ataque.
El ejército israelí respondió rápidamente, y las Fuerzas de Defensa de Israel declararon a CNN que no estaban “al tanto de ningún ataque de las FDI contra esas instalaciones”.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que está revisando los informes y declaró que no se ha producido ningún aumento en los niveles de radiación fuera de las instalaciones. El Director General del OIEA, Rafael Grossi, reiteró su llamamiento a la moderación militar para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear.
Éste es el segundo ataque reportado contra las instalaciones de Natanz desde el estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
A pesar de los importantes daños sufridos durante el conflicto de 12 días en junio de 2025, nuevas imágenes satelitales indican que Irán ha reconstruido desde entonces partes de su infraestructura nuclear y de misiles. El OIEA también ha sugerido que podría haber uranio enriquecido en el sitio de Natanz o en sus cercanías, incluso después de los ataques conjuntos anteriores entre Estados Unidos e Israel que destruyeron parte del programa nuclear de Teherán.
Además, existen indicios de que parte de la infraestructura en la zona de Natanz permaneció intacta tras los ataques anteriores, lo que genera preocupación sobre las capacidades nucleares de Irán.
















