Sivan Rahav Meir
Estamos viviendo días nada fáciles en Israel. El Comando del Frente Interno da constantemente instrucciones importantes para proteger el cuerpo. Pero también es importante cuidar el alma; ella también necesita de un Mamad– palabra en hebreo que quiere decir refugio. ¿Cuál es el Mamad del alma? Aquí hay una hermosa idea que escuché en Shabat: Mamad– está compuesta de las siglas de las palabras hebreas de: Majshava-pensamiento, Maasé-acción y Dibur-palabra.
Nuestros sabios nos enseñan que nuestra alma se expresa de estas tres maneras: en nuestros pensamientos, en nuestras acciones y en nuestras palabras. Y debemos intentar cuidarlas, controlarlas y dirigirlas hacia el bien. En tiempos de noticias difíciles, vale la pena entrar en un “refugio” de pensamientos, acciones y palabras que nos den ánimo, que nos fortalezcan a nosotros y a quienes nos rodean.
La elección está en nuestras manos: ¿será que durante una alarma de ataque leeremos actualizaciones de las noticias aterradoras o un capítulo de los Salmos? ¿Debemos intentar crear en nuestra casa un ambiente de alegría y humor durante los preparativos para la fiesta de Pésaj, o transmitir la sensación de que todo está descartado y todo es deprimente?
No es nada fácil. Cada uno de nosotros tiene ahora un papel: quienes están en el frente y en la retaguardia del campo de batalla, y también cada madre cansada, el maestro que intenta enseñar por Zoom, el niño de 3 años, el anciano de 90.
Que sea la voluntad de Di’s que entremos en el “refugio” correcto. Al Mamad adecuado tanto en pensamiento, acción y palabra.
Deseamos pronta recuperación a los heridos y que tengamos buenas noticias.
















