728 x 90

Cuándo la situación es confusa, ¿a quién acudir?

Cuándo la situación es confusa, ¿a quién acudir?

Sivan Rahav Meir

En la Parashá de la Torá – Parashat Shelaj Lejá que leemos esta semana en Israel, doce espías son enviados a explorar la Tierra de Israel. Las instrucciones que recibieron eran claras: Ver qué esperaba al pueblo de Israel en la tierra que Di’s les había prometido. Sin embargo, cuando regresaron, en lugar de responder a las preguntas que se les habían planteado, presentaron una interpretación propia, aterradora y desalentadora, afirmando que la misión encomendada por Di’s era imposible.

Sólo dos de los espías, Yehoshua bin Nun (Josué hijo de Nun) y Caleb ben Yefuné (Caleb hijo de Yefuné), no se dejaron arrastrar por las predicciones pesimistas. Fueron los únicos que dieron esperanza al pueblo, intentando conectarlo con la fe y con la promesa divina. ¿De dónde sacaron la fuerza para ir en contra de la mayoría? La Parashá nos dirige hacia dos formas de oración: una orientada al pasado y otra orientada al futuro.

Hacia el pasado: la Parashá relata que Caleb, durante la visita a la tierra, fue a orar en las tumbas de los Patriarcas y Matriarcas, en la Cueva de Majpelá. Pidió no fijarse en los titulares del día ni en lo que se escribiría sobre él, sino en lo que pensarían de él Abraham nuestro Patriarca y Sara nuestra Matriarca. La historia le otorgó fortaleza espiritual.

Hacia el futuro: el otro espía que permaneció en minoría se llamaba originalmente Hoshea. Antes de que partiera, Moisés añadió a su nombre la letra hebrea yud (י), letra que se encuentra en el Nombre de Dios, transformando su nombre en Yehoshúa (Josué). Además, Moisés oró por él diciendo: “Que Di’s te salve del consejo de los espías”. Existe una gran fuerza en una oración y una bendición así, cuando son pronunciadas por un justo. La conexión con el pasado influyó en Caleb; la oración de Moisés por el futuro influyó en Josué.

Cuando hay incertidumbre en el presente, la oración y la conexión tanto con el pasado como con el futuro pueden darnos perspectiva y fortaleza. Que aprendamos de Yehoshúa y Caleb.

Que tengamos buenas noticias.

Noticias Relacionadas