Sivan Rahav Meir
Kóraj, sobre el cual leemos en la Parashá de esta semana en la Torá, se convirtió en sinónimo de controversia y conflicto. Envidió la posición de Moisés y Aarón y quiso liderar al pueblo de Israel en su lugar. ¿Qué le ocurrió? ¿Y qué nos ocurre a nosotros a veces?
El Rabino Elimélej Biderman explica que se trata de un error muy común que ocurre hasta nuestros días. Presten atención a este mecanismo psicológico: Kóraj ya tenía una función honorable. Era uno de los responsables del servicio del Tabernáculo. Pero, en lugar de concentrarse en su importante misión, envidió a otros y quiso reemplazarlos. Así escribe el rabino Biderman:
“Si Kóraj hubiera sabido que una persona sencilla que cumple su misión en este mundo es tan importante ante el Creador como Aarón, el Sumo Sacerdote, cuando se encuentra en el Kodesh HaKodashim (en el Lugar más sagrado), nunca habría iniciado una disputa.”
Kóraj pensó que aspirar a algo más alto significaba sustituir a quien estaba en la cima. Pero esta Parashá nos enseña que ser el número 1 significa sobresalir y esforzarse en tu propio lugar, en el lugar que te corresponde. Eres valioso precisamente cuando cumples tu misión divina única y llevas a cabo la tarea para la cual has sido llamado.
Eso es lo más importante ante los ojos del Creador, y también debería ser lo más importante para ti. No envidie ni trates de ser otra persona. Sé la mejor versión de ti mismo.
















