La protesta masiva de la comunidad ultraortodoxa contra el proyecto de decreto, prevista para el miércoles, fue cancelada el lunes por la noche siguiendo las instrucciones del Gaón HaRav Dov Landau.
La protesta consistió en un plan para que cientos de vehículos, incluidos autobuses, viajaran desde Jerusalem y Bnei Brak hacia la Prisión 10, acompañados de mensajes transmitidos por altavoces y grandes pancartas. Según los informes, importantes figuras de partidos ultraortodoxos participaron en el plan, que había recibido la aprobación de destacados rabinos y directores de yeshivot.
El objetivo de la protesta era demostrar el apoyo a los Bnei Torah encarcelados, como un clamor por Kavod Torah y en protesta por la persecución del Olam HaTorah.
Los organizadores planearon una caravana de vehículos con el objetivo de evitar que los manifestantes se enfrentaran directamente con los agentes de policía, cometieran actos de violencia u otras provocaciones, ya que los manifestantes permanecerían dentro de los vehículos.
Según se informa, el Gaón Rav Moshe Hillel Hirsch aprobó la protesta siempre y cuando contara con la autorización policial. Sin embargo, el Rosh Yeshivá expresó dudas sobre uno de los objetivos declarados de la protesta: llamar la atención pública sobre el tema y obtener una cobertura mediática positiva.
El rabino Hirsch dijo: “No hay nada que podamos hacer que los medios de comunicación vean de forma positiva”.
















