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Edad biológica, edad mental – en la parashá

Edad biológica, edad mental – en la parashá

Sivan Rahav Meir

¿Ustedes conocen personas jóvenes que parecen muy viejas? ¿Y personas muy viejas que son realmente jóvenes de espíritu?

La Parashá de esta semana comienza recordándonos que nuestra edad biológica a veces es solamente un número: “Fue la vida de Sarah: cien años, veinte años y siete años; éstos fueron los años de vida de Sarah”.

¿Por qué la edad de nuestra matriarca Sarah está escrita con tanto detalle: ¿cien años, veinte años y siete años?

Nuestros comentaristas explican que, a los cien años, Sarah era como si tuviera veinte, y a los veinte años era como si tuviera siete. En cada edad y en cada etapa de su vida, conservó un espíritu joven y renovado.

Ella nunca dijo: “Bueno, ya está, yo ya hice todo lo que tenía que hacer”. Mantuvo su vitalidad, siempre estuvo activa y siguió avanzando.

Rabí Najman de Breslav, refiriéndose tanto a nuestra matriarca Sarah como a nosotros, escribe lo siguiente:

“Ésta es la verdadera plenitud: comenzar a vivir cada vez de nuevo. Incluso cuando se llega a la vejez, uno debe sentirse todavía como un niño pequeño, como si aún no hubiera comenzado a vivir ni a servir a Di’s. Y cada vez, debe comenzar de nuevo a servir al Señor”.

Debe ser así como sucedió con nuestra matriarca Sarah: cuanto más envejece la persona santa, más se considera a sí misma como un niño pequeño. Y gracias a ello, continúa creciendo y agregando, cada vez más en su servicio a Di’s”.

¡Que tengamos el mérito de mantenernos jóvenes, a cualquier edad! 

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