Sivan Rahav Meir
Tenemos por delante un Shabat muy especial. Después de Tishá BeAv llega el “Shabat Najamú” (el Shabat del Consuelo). En él se lee la porción de la Torá conocida como Parashat Vaetjanán, que incluye los Diez Mandamientos y el pasaje de “Shemá Israel”. Además se lee una Haftará de consuelo que comienza con las palabras: “Consuelen, consuelen a Mi pueblo”.
A continuación, algunas hermosas reflexiones sobre este Shabat tomadas del libro Netivot Shalom. Son especialmente apropiadas para estos tiempos en que vivimos gran incertidumbre mundial, entre Trump, Irán e Israel:
“¿Cómo se encuentra consuelo después de Tishá BeAv? ¿Cómo se logra levantar del duelo? La porción de la Torá de esta semana es nuestra fuente de fortaleza. Esta semana, Moisés transmite al pueblo de Israel los Diez Mandamientos y también les dice el ‘Shemá Israel’. Este vínculo es la fuente de gran fortalecimiento para el pueblo judío después de Tishá BeAv.”
“La Haftará comienza con las palabras: ‘Consuelen, consuelen a Mi pueblo’. ¿Qué significa esto? ¿En qué encontramos consuelo? En el hecho mismo de que somos ‘Mi pueblo’, el pueblo del Santo, Bendito sea. ‘Consuelen, consuelen a Mi pueblo’ significa: encuentren consuelo, alegría y orgullo en saber que ustedes son Mi pueblo.”
“Este próximo Shabat es de gran importancia porque marca el comienzo de la preparación para Rosh Hashaná. A partir de ahora escucharemos siete Haftarot consecutivas de consuelo, hasta llegar a Rosh Hashaná. Empezamos a ver cómo, de la oscuridad de Tishá BeAv, comienza a brotar la luz de un nuevo año que se acerca para bien.”
Ojalá podamos conectarnos, aunque sea un poco, con estas hermosas palabras.
Shabat Shalom. Que sea un Shabat de consuelo.
















