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Primero el desarme: Un funcionario de la Junta de Paz afirma que las concesiones israelíes son condicionales y reversibles

Primero el desarme: Un funcionario de la Junta de Paz afirma que las concesiones israelíes son condicionales y reversibles

Según declaró un alto funcionario de la Junta de Paz a i24 News, las obligaciones de Israel en virtud de la hoja de ruta para Gaza, publicada recientemente, están deliberadamente “concentradas al final del proceso”, son reversibles y están directamente vinculadas al progreso verificado en el desmantelamiento de las armas y la infraestructura militar de Hamás.

El funcionario refutó las afirmaciones de que el plan exige que Israel detenga sus operaciones militares y comience a retirarse de Gaza antes de que Hamás dé pasos significativos hacia el desarme. En cambio, la hoja de ruta está estructurada de tal manera que los compromisos más importantes de Israel solo se producirían cuando Hamás cumpla con sus obligaciones y el control se transfiera a la nueva administración de Gaza y a la Fuerza Internacional de Estabilización.

Según el plan, cada etapa de implementación debe ser verificada de forma independiente antes de que las partes avancen a la siguiente fase. Por lo tanto, la retirada israelí estaría vinculada a la retirada de armas, el desmantelamiento de túneles e instalaciones de producción de armas y el establecimiento de acuerdos de seguridad alternativos dentro de Gaza.

El funcionario de la Junta de Paz recalcó que los compromisos de Israel no son concesiones irreversibles hechas de antemano. Si Hamás no se desarma o viola el acuerdo, Israel no estaría obligado a continuar la retirada ni a renunciar a su capacidad de respuesta ante las amenazas.

Esta aclaración se produce en medio de fuertes críticas en Israel por el lenguaje utilizado en la hoja de ruta, que exige el cese inmediato de las operaciones militares israelíes, una retirada gradual de las Fuerzas de Defensa de Israel y la eventual transferencia de la autoridad civil y de seguridad a un nuevo órgano de gobierno palestino.

Funcionarios israelíes han dejado claro que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán de la actual Línea Amarilla sin el desarme efectivo de Hamás. La principal disputa radica en el orden de las acciones: Hamás exige que Israel primero detenga sus operaciones y cumpla con los compromisos previos, mientras que Israel insiste en que no puede realizar más retiradas mientras Hamás permanezca armado y continúe reconstruyendo sus capacidades.

Las declaraciones del funcionario de la Junta de Paz buscan tranquilizar a Israel, asegurándole que la hoja de ruta no le exige cumplir ciegamente con todas las disposiciones mientras espera que Hamás cumpla. Más bien, la implementación del plan está concebida para avanzar por etapas, con las medidas israelíes vinculadas a acciones concretas y verificables en materia de desarme.

Sin embargo, la verdadera prueba no estará en el lenguaje del documento ni en las garantías ofrecidas por los funcionarios internacionales. La clave estará en si Hamás entrega realmente sus armas, desmantela su infraestructura terrorista y renuncia al poder militar que ha construido durante años dentro de Gaza.

Hasta que eso ocurra, la postura de Israel sigue siendo la misma: no puede haber una retirada significativa ni una paz genuina mientras Hamás permanezca armado.

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