Se vivió un momento emotivo en la Yeshivá Brisk durante el Shabat, cuando el Rosh Yeshivá, HaGaon HaRav Abraham Yehoshua Soloveitchik, pasó el Shabat en su nuevo apartamento contiguo a la yeshivá y participó en todas las tefilot (oraciones).
Para asombro de los mitpallelim, después de recibir la aliyá de Levi, el Rosh Yeshiva recitó Bircat Hagomel mientras lloraba profusamente y estaba abrumado por la emoción, tras la grave enfermedad y la dura prueba durante la cual había estado gravemente enfermo.
















