El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz podría alcanzarse tan pronto como el miércoles o el jueves, mientras que Irán y Omán avanzaban lentamente hacia un acuerdo para reabrir la crucial vía marítima y potencialmente ayudar a poner fin a la guerra.
Los periodistas que viajaban con él en California le preguntaron a Trump sobre una noticia publicada en el sitio web Axios que indicaba que el miércoles podría hacerse un anuncio sobre el estrecho de Ormuz.
“Podría suceder. Mañana o pasado mañana”, dijo el martes por la noche, hora de California, que ya era miércoles por la mañana en Oriente Medio. “Se han logrado muchos avances”.
Los precios del petróleo bajaron ante la esperanza de que se lograra un acuerdo que permitiera a los petroleros salir libremente del Golfo Pérsico y transportar crudo a todo el mundo. El crudo Brent, de referencia internacional, cayó un 1,2% hasta los 78,43 dólares por barril a primera hora del miércoles.
El posible acuerdo surgido de las conversaciones entre Irán y Omán contempla que los buques entren al Golfo Pérsico por una ruta controlada por Irán y salgan por una ruta controlada por Omán, según informaron dos funcionarios regionales a la agencia Associated Press. Los funcionarios añadieron que se cobrarían tasas por brindar seguridad y preservar el medio ambiente marítimo.
Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato para abordar las delicadas negociaciones.
La administración Trump ya había descartado cualquier acuerdo que otorgara a Irán el control del estrecho, que era una vía marítima internacional abierta antes de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán el 28 de febrero. Aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo pasaba por el estrecho, pero el tráfico marítimo a través de esta vía se ha reducido prácticamente a la mínima expresión debido a los ataques de Irán desde el comienzo de la guerra.
En un intercambio con periodistas el lunes, el presidente estadounidense reiteró su oposición pública al cobro de peajes en el estrecho. “No voy a permitir que cobren”, dijo Trump. “Si alguien quiere cobrar, cobraremos”.
Los funcionarios regionales dijeron que las negociaciones aún están en curso y que el acuerdo final podría adoptar una forma diferente, ya que cualquier acuerdo estaría supeditado al levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos de Irán.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró el martes que las conversaciones de Teherán con Omán se centraban en “establecer rutas marítimas seguras de entrada y salida”, rutas que “respeten los derechos soberanos y, al mismo tiempo, aborden las consideraciones de seguridad nacional tanto de Irán como de Omán”.
“Los resultados finales de estas negociaciones se anunciarán una vez concluidas”, añadió, según la agencia de noticias estatal iraní IRNA.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó que se habían logrado avances en esas conversaciones, “pero aún no se ha llegado a un acuerdo definitivo”.
Rubio ya había descartado cualquier acuerdo que otorgara a Irán el control del estrecho, afirmando el mes pasado que eso crearía un “precedente muy peligroso” para otras partes del mundo.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró a CNBC que “existe la posibilidad de que hoy o mañana lleguemos a un acuerdo para abrir el estrecho y avanzar hacia una posición más normalizada en este conflicto”.
El emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, dijo que también habló por teléfono con Trump el martes, mientras el país árabe intenta mediar para encontrar una solución a la guerra.
La oficina de Al Thani indicó que ambos discutieron formas de superar las diferencias “de manera que se mejoren las perspectivas de alcanzar una solución diplomática sostenible a la crisis”.
Trump se enfrenta a una creciente presión para poner fin a una guerra impopular que ha disparado los precios de la gasolina antes de las elecciones de mitad de mandato y ha reducido las reservas estadounidenses de algunas municiones. En los últimos días, ha alternado entre amenazas de ataques masivos y el apoyo a los esfuerzos diplomáticos.
Trump declaró el lunes que Estados Unidos estaba en conversaciones con Irán, afirmando que era la “última oportunidad” de Teherán para llegar a un acuerdo y evitar otra escalada militar estadounidense.
“La primera fase es la apertura del estrecho. La segunda fase será la desnuclearización”, dijo Trump. “Y eso llevará un tiempo”.
Irán ha negado estar negociando con Estados Unidos, afirmando que las conversaciones son únicamente con Omán.
Un buque mercante con bandera india se hundió el martes en el Mar Rojo, frente a las costas de Yemen, tras ser alcanzado por una embarcación cargada de explosivos, según informaron las autoridades yemeníes e indias.
La guardia costera de Yemen rescató a la tripulación, entre la que se encontraban 13 indios y un yemení.
Si bien nadie se atribuyó la responsabilidad de inmediato, los milicianos hutíes de Yemen, respaldados por Irán, han atacado repetidamente barcos que navegan por el Mar Rojo cerca de Yemen.
El mes pasado, los hutíes anunciaron el cierre del estrecho de Bab el-Mandeb, que conduce al mar Rojo, para el transporte marítimo vinculado a Arabia Saudí, en represalia por el bloqueo impuesto por el reino a Yemen y el ataque al aeropuerto internacional de Saná, la capital yemení controlada por los rebeldes.
A primera hora del martes, un buque de carga informó haber sido “impactado por un proyectil desconocido” mientras atravesaba el estrecho de Ormuz, según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido.
El centro informó que el impacto reportado dañó el buque alrededor de las 2 a. m., hora local, cuando se encontraba a unos 37 kilómetros (23 millas) al noreste de Al Khasab, una ciudad portuaria de Omán. La empresa británica de seguridad marítima Ambrey confirmó que el barco sufrió daños.
(AP)
















